El Grupo literario “Nuevo Amanecer”, fundado el 24 de Julio de 1976, próximo a cumplir  42 años, fue organizado en forma conjunta por Bethoven Medina Sánchez, Adán Cabanillas Pinedo, Mario Cruz Nery  y Wilson Jaime Barreto; también estuvo integrado por Diómedes Morales Salazar, Franco Chico Colugna, José Pinedo Pajuelo, Raúl Pastor Gálvez, Manuel Alfaro Alfaro,  Carlos Cerna Bazán, Luis Alberto Sánchez Niño, Antonio Fernández Díaz, Jaime Chihuala Peche, Juan Escudero Casquino, Milene Alfaro Alfaro, Mercedes Cáceres Salaverry, Lucía De La Cruz y Marlene Mendoza Cárdenas.
Si bien no ha mantenido su estructura orgánica y consecuente, como ocurre mayormente con los conjuntos de esta naturaleza, sí mantiene su relación amical y literaria entre sus componentes. Además, la mayoría desarrolla su vena creativa e incluso han incursionado en otras manifestaciones artísticas como la pintura (José Pinedo Pajuelo), cantautores (Franco Chico), escultura (Raúl Pastor), declamadores (Adán Cabanillas y Antonio Fernández) periodistas, narradores, y ensayistas como Adán Cabanillas, Carlos Cerna, Diómedes Morales y Bethoven Medina.
Algunos de sus integrantes aún son inéditos, sin embargo, siguen escribiendo: Manuel Alfaro, Carlos Cerna, Antonio Fernández, Jaime Chihuala, Juan Escudero y Milene Alfaro. Por ello, nos fue grato conocer que  Milene Alfaro publicó  “Crónicas de Usquil. La verdadera historia” (Páginas Libres, 2015) en el cual investiga y difunde el aspecto geográfico, toponimia,  historia, costumbres, folklore y cultura de Usquil.
Saniel Lozano Alvarado, sobre este libro opinó que “estamos por tanto, ante una obra que no solo es el resultado del estudio serio y exhaustivo, sino ante un genuino acto de amor por el suelo en el que, por primera vez pronunciamos el vagido tierno y vital, signo de la presencia en el mundo. Y el hecho es que Milene ha decidido ofrendar a su tierra este fruto apetecido”.
La cita anterior es corolario para manifestar que el libro de poesía intitulado “En la Montaña seríamos felices” de Milene Alfaro, comprueba que su producción poética continúa con sus efectos artísticos desde la creación femenina, en forma directa, por tratarse de una autora  natural de Usquil; e indirecta, porque contribuyen al parnaso de la poesía de la región La Libertad.En el libro se desarrollan dos componentes: el temario para fortalecimiento del mensaje cordillerano, que difunda y posicione la identidad; y, los sentimientos andinos en la literatura regional y nacional, desde su oficio escritural que a lo largo de estos años inéditos desplegó desde sus dones creativos publicando poemas en revistas e internet.
El objetivo principal de este poemario es posicionar  lo andino en el escenario poético actual proponiendo un incremento sostenido de la realidad serrana. No solo demuestra paisajes, sino que, además, insta a los lectores a fijar estrategias y acciones puntuales para su desarrollo social.
La poeta Milene Alfaro, desde Usquil, sabe que para articular el territorio peruano, debemos hacerlo desde la cordillera, y recorrer el país de norte a sur y unir sus tres grandes regiones: al oeste la Costa, en el centro la Sierra y al este  la Selva. Con este conocimiento, ha escrito En la Montaña hubiéramos sido felices, de cuya primera parte Morada, citamos como justificación, un fragmento del poema:
Considero que la proeza de su vitalidad se da en sus poemas en los cuales contemplamos el escenario de la cordillera en donde se ubica el distrito de Usquil, provincia de Otusco en la Región La Libertad: ahí está el PUEBLO PINTADO DE TEJAS ( En ti se da la primavera de dalias y cartuchos,/ adornada, de pachalangas y hortensias/valles de dulces sabores/punas de ocas y lentejas/tierra de choclos y chiclayos /fogones humeantes de hierbaluisa…), el indomable cerro  LLAUT (…Atalaya de gentiles,/devuélvenos los rocotos de oro/escondidos entre tus grietas,/arrugas del tiempo/que marcaron/ tu pétreo cuerpo…), el ARBOL DE PINO que suele estar al borde de los caminos, (En el invierno/te llenas de soledad/cubierto de neblina./ Aves anidan y con su melodía/alegran tu existencia…).
La poesía de Milene Alfaro expresa identificación con la sierra y en condiciones, a veces, adversas. Sin aliento, ni promociones de círculos oficiales, por cuanto, la  poesía actual, mayormente tiene como tema principal lo urbano. Nos demuestra que aún existen escribas creyentes en la continuidad y vigencia de una tradición que supervive, desde los haravickus, hasta los más cercanos Mario Florian o Marco Antonio Corcuera, en caso de Cajamarca y de Abraham Arias Larreta, Danilo Sánchez Lihon y Ángel Gavidia en La Libertad. Creemos en la vida y en la temática andina; más que una clasificación, es un  mundo que resiste con su cultura.
La personalidad y seguridad de lo que escribe se evidencia en el poema intitulado FRÍO del cual ofrecemos un fragmento:
MONTAÑA
Cobijas al mundo
entre tus brazos
con el verde marrón de tu cuerpo,
arrullas en tus faldas
a los hombres ,
pintas paisajes
a tus ojos,
las flores crecen
a ras del tiempo
y se enamoran
de las aves…
Considero que la proeza de su vitalidad se da en sus poemas en los cuales contemplamos el escenario de la cordillera en donde se ubica el distrito de Usquil, provincia de Otusco en la Región La Libertad: ahí está el PUEBLO PINTADO DE TEJAS ( En ti se da la primavera de dalias y cartuchos,/ adornada, de pachalangas y hortensias/valles de dulces sabores/punas de ocas y lentejas/tierra de choclos y chiclayos /fogones humeantes de hierbaluisa…), el indomable cerro  LLAUT (…Atalaya de gentiles,/devuélvenos los rocotos de oro/escondidos entre tus grietas,/arrugas del tiempo/que marcaron/ tu pétreo cuerpo…), el ARBOL DE PINO que suele estar al borde de los caminos, (En el invierno/te llenas de soledad/cubierto de neblina./ Aves anidan y con su melodía/alegran tu existencia…).
La poesía de Milene Alfaro expresa identificación con la sierra y en condiciones, a veces, adversas. Sin aliento, ni promociones de círculos oficiales, por cuanto, la  poesía actual, mayormente tiene como tema principal lo urbano. Nos demuestra que aún existen escribas creyentes en la continuidad y vigencia de una tradición que supervive, desde los haravickus, hasta los más cercanos Mario Florian o Marco Antonio Corcuera, en caso de Cajamarca y de Abraham Arias Larreta, Danilo Sánchez Lihon y Ángel Gavidia en La Libertad. Creemos en la vida y en la temática andina; más que una clasificación, es un  mundo que resiste con su cultura.
La personalidad y seguridad de lo que escribe se evidencia en el poema intitulado FRÍO del cual ofrecemos un fragmento:
FRÍO
¿Tener frío en el ande?
¡Mentira¡
si me tapo con la niebla
y me cobijo bajo la lluvia.
Tiritando las heladas casas
se arriman a la plaza.
Las calles corren
detrás del viento
para que el frío
no les dé alcance,
hasta los árboles
    se abrazan con sus hojas…
Continúa su mensaje en poemas como la COLINA DE LA CRUZ para orientarse en los caminos serpenteantes (Desde ahí se vislumbran/las antorchas del camino/y en las noches/los asteriscos brillantes/ Iluminan tu semblante…), y los  CHORROS como ojos de agua desde los pétreos cerros (Dame chicha de tu cántaro/pastorcita,/dame de beber  samaritana/de esa fuente inagotable/de los chorros centenarios…), el cerro grande CRESTÓN (Cerro eterno/de gentiles,/cresta inagotable de belleza…), los hombres con el oficio de CANASTEROS (Los canasteros/danzan con las plumas,/ovillos de colores/ paría la montaña/ del arcoíris…) , y la esperanza del nuevo día bajo el ALBA  EN PASPAT, con la caricia permanente del VIENTO, la bendición de la buena LLUVIA, los acompañantes de siempre y su amistad de REBAÑO, ante el cauce del RÍO GRANDE, y en búsqueda de un futuro mejor  por lo cual, a  veces, asumen MIGRAR.
En el segundo apartado denominado Evocación oscila la temática andina y sus lazos familiares. Es posible que, en el patio lluvioso de su casa  y  habiendo meditado bajo el balcón,  haya evocado a las cosas que llama por su nombre. Ahí  desarrolla la meditación, su sosiego y  cálida ternura para con ella misma. El ambiente es serrano y  su corazón se vuelve fervoroso y vibrante. Leamos un fragmento:
EVOCACIÓN
En las heladas noches,
del silencio y la lluvia
me acurrucaban
los brazos de tu sonrisa.
Escuché,
cuentos milenarios,
y tus manos dibujando
cintas de colores
para vestir cirios
en la ofrenda de la tarde…
La poeta es siempre ávida e identificada con su lar, así denota en MIRAR (¿Qué saliste a mirar, Milene detrás de la colina?/¿Al río Jordán en medio de la luna?/¿Al campesino hilando música/en hojita y travesera?…),  y en DESARRAIGO  (Vine a lugares/donde todo es extraño./Acepté venir a conocer el mar/y recuperar/lo que el río me robó…/). El lirismo es correspondiente  a su entorno. Se yergue identificada  contra todo tipo de olvido. Con auténtica y compleja condición de mujer andina y aeda,  proyecta a su familia y a su comunidad. Sus textos de variado temario son de mismo tono, estilo y unidad; y expresan su espíritu desde su mundo interior con sus afirmaciones desde su cotidianeidad (infancia, familia, padres, el balcón).
Repasemos algunos fragmentos de sus poemas: HIJOS (Son como las hortensias/que multiplican sus pétalos/para no tener frío/y con el tiempo germinan/ en cada primavera/…), DANIELA (Sé que estás protegida/por los párpados del cielo,/siento mis pies llenos/del polvo del tiempo/y tú recién sales/a mirar el sol/…), MI PADRE (Tu historia/la vida la pintó en la huerta escondida,/tus bendecidas manos/fertilizaron potreros/de cactus y espinos…), MARÍA DE LOS SANTOS (Porque sé,/que estás/en la brisa de la tarde/en el aroma del café caliente/en el canto de la golondrina/escondida en el espino…), también la compañera MARIPOSA AZUL, sus ganas permanentes de VIVIR, y después del desencanto, el RETORNO, para seguir contemplando desde su BALCÓN AZUL.
Sin embargo, no debemos olvidar lo anunciado en el título En la Montaña hubiéramos sido felices, y con atención a la lectura del poema RETORNO, encontramos la desolación y el por qué se ansía el regreso a la sierra, porque en el ande también hay oportunidades de desarrollar y amar. Leamos:
RETORNO
La vida dejó de ser
vacía y desteñida
los naranjos se hicieron hombres
y los alcanfores siguen frescos.
La choza sola, esperándome
con amor de madre buena,
bajo una y otra vez
buscándote con hambre de mendigo
en cada hoja de palto
en el maguey alto del acantilado
en cada piedra de la pirca,
hermosa vida de la infancia…
En la última parte del libro denominada Amanecer, Milene Alfaro, demuestra  que  las mujeres también poseen conocimiento respecto a la cosmovisión del ande, ya que las campesinas saben seleccionar la semilla, la siembra, el cultivo y la producción; por cuanto los varones hace más de cuarenta años que, generalmente, abandonan sus caseríos, distritos o provincias para migrar hacia la costa en busca de  trabajo.
Aún en evolución es pertinente emparentar  la actividad poética de Milene Alfaro con la poeta Carolina Ocampo (Huancayo). Sin duda que, al ser la  portavoz de su pueblo,  es conveniente reconocer su posición estética y ética en el contexto regional en donde las escritoras rompen su incomunicación, y a veces, esquivan la marginación.
En comunión con el viento, los abismos, las lluvias y la soledad; la poeta aprecia la naturaleza de la montaña y lo siente como su complemento vital. Es  su mundo feliz y  circundante. Lejos de los ambientes artificiales, ahí siente que su origen y procedencia es AURORAL y celebra ser devota de DIOS (…Tu amor me quema,/divina dulzura,/Tú, origen del tiempo/te encontré en el/resplandor del día,/bajo una catarata de luz/bordando sonrisas…/). Persiste con esperanza en LA VIDA, supera el ATARDECER, con la actitud MERIDIANA, medita en LA NOCHE, y se asombra ante el CREPÚSCULO (El crepúsculo se despide/silenciosamente,/no quiero su partida/quiero que permanezca/suspendido en el tiempo/). Leamos el siguiente poema:
REVIVIR
En el pestañar de la noche
la alegría cierra el paso
a los problemas
que oscurecen
el horizonte de la vida.
Mi interior nostálgico
deja las ataduras del ayer,
y retroceden las aguas del llanto
que detienen el viaje a la eternidad.
La bendición baja radiante
ante la indiferencia de los humanos
y mi alma encuentra
la serenidad y el gozo
de tu presencia divina
que colma el universo
de mi espíritu.
La poesía de Milene Alfaro es de devoción y de adoración a la naturaleza, y de veneración a Dios. Sus  imágenes describen pureza y excelsitud. Su obra nace de la transparencia y del resplandor de la identidad al ande, es decir, la montaña preciosa. Tenemos como exposición los poemas MELANCOLÍA, NOSTÁLGICA, SOLEDAD, DESOLACIÓN, NOSTALGIA (La vida se vistió de nostalgia y se fue/por lugares inhóspitos/regando su llanto/por todos los parajes…), continúa con SERENIDAD, para SOBREVIVIR (Con mi alma adherida a la tierra/que me vio nacer/donde las montañas/se elevan en el horizonte/y el sol esconde su rostro,/sobrevivo. Nos incita a RESISTIR (La noche/me persigue/pero no detengo el paso,/quiero alcanzar la mañana/ para dar vuelta  la cara al sol,/arrancar sus ojos/y poder descansar en el tiempo,/sonreír dormida/) y optimista DESPERTAR (Empieza el cantar de la vida,/los pétalos del cielo/rozan mi piel/mi imagen se dibuja/en el viento y, talón a talón,/empiezo a caminar...)
Los elementos nítidos y en estado puro, transparentan la obra de Milene Alfaro. Es el amor andino, festivo, sentido y orgulloso. De este sentimiento su palabra se eleva y logra   coronar las montañas hasta resplandecer  con su pureza y excelsitud. Está segura de su camino, como bien lo expresa en el poema con el cual termina el libro:
ARTE POETICA
En el espiral de la vida
escribo poesía.
Bardos se pierden,
en el laberinto de palabras
y se hunden
en la profundidad de su ego.
Anhelo que la naturaleza
se exprese en mi lenguaje
al contemplar el pergamino del cielo
con nubes de perfumes,
y que la lluvia grite
el nacimiento de un árbol.
Mi espíritu se fundió
en el paisaje
dándome una paz imperturbable.
Solo necesito confesar
que las palomas
cantan por mí,
y las ramas bailan por mí.
Con la edición de En la Montaña seríamos felices, la autora se ratifica en el parnaso contemporáneo de la poética de La Libertad, nacidas entre 1940 a 1960, y  que surgieron literariamente entre 1965 a 1980:  Mercedes Ibáñez Rosazza (Trujillo, 1942), Graciela Zárate León  (Pacasmayo,1942), Amelia Gastañadui (Huamachuco, 1948), Sara Kcomt (Chepén, 1948), Bety Sánchez Layza (Quiruvilca, 1949), Caridad Horna Robles (Chachacap, Otuzco,  ¿?), Dina Amada Sánchez Baca (Trujillo, 1947), Marleni Carranza (Trujillo, 1954), María Esther Pérez Ávila (Trujillo, 1957)  y Julia Wong (Chepén 1965). Posteriormente, en el nuevo milenio surgieron Gloria Portugal Pinedo (Trujillo, 1976), Martha Aragonés Salazar (Trujillo, 1978), Victoria Larco (Trujillo, 1981) y Karina Luz Bocanegra Salcedo (Trujillo, 1986) quienes empezaron a publicar desde  el año 2000 y continúan en ascenso. Últimamente, incursiona en el conjunto regional Fiorella Boy Vásquez (Trujillo, 1996).
Concluimos que los poemas de Milene Alfaro, contienen  figuras literarias con imágenes referentes a lo andino- telúrico. Son expresiones de sentimiento y  virtud de hombres y mujeres por consustanciarse con la tierra. Su raigambre nos acerca a la serranía. Este libro expone las costumbres y el universo andino liberteño, por lo tanto, es diferente a lo que mayoritariamente se viene escribiendo. Es la ternura de la poesía serrana con registro vivencial rítmico y acompasado -a la cadencia del lenguaje- para mantener su frescura y su proyección como una de las mejores voces femeninas del norte del Perú.

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